La aplicación de insecticidas, tal y como es entendida por nuestros técnicos, debe tener dos funciones:

  • Eliminar los insectos existentes.
  • Prevenir la aparición e imposibilitar el asentamiento de insectos en sus instalaciones más delicadas (cocinas, comedores, aulas, despachos, etc.); los más habituales son las cucarachas, lepismas, hormigas, pulgas, etc.

Para estos menesteres siempre se combina la acción de varias materias activas que nos garanticen la eliminación de todos los insectos, aunque haya alguna especie resistente a alguno de los productos.

Por los mismos motivos disponemos de productos con distinto diseño en cada una de las materias activas; así tenemos los tipos: Flow, microencapsulados (desodorizados, sin olor), disueltos en agua (sin disolventes), en aceites minerales (para utilizar con fumígenos) lacados (insecticidas de larga duración) etc.

La periodicidad de los tratamientos de desinsectación, viene determinada según el insecto que se trate y el tipo de local donde habita. Nuestra empresa garantiza estos tratamientos por un año, haciéndose cargo en garantía de cualquier incidencia que pueda surgir.